Dividir tu proyecto en etapas o hitos puede ser muy útil para organizar mejor el trabajo y tener un mayor control sobre cada parte del proceso.
Puedes incluir las etapas directamente en la descripción del proyecto o compartirlas con el profesional a través de la mensajería de la plataforma.
🎯 Para que lo veas más claro, te mostramos un ejemplo sencillo.
En un proyecto de diseño de logotipo, podrías dividir el trabajo en las siguientes etapas:
Hito #1: Presentación de 6 propuestas de concepto (30%)
Hito #2: Primera ronda de ajustes sobre el concepto elegido (30%)
Hito #3: Segunda ronda de ajustes sobre el concepto elegido (30%)
Hito #4: Entrega final del logotipo en todos los formatos acordados (10%)
De esta manera, cuando el profesional te presente las 6 opciones de conceptos correspondientes al Hito #1, podrás revisar la entrega y, una vez que estés de acuerdo con el trabajo realizado, aprobarla y liberar únicamente el 30% de los fondos asignados a esa etapa.
Luego, podrás repetir el mismo proceso con cada uno de los hitos, aprobando y liberando los fondos correspondientes a medida que avances en el proyecto, hasta completar el trabajo.
Es muy sencillo. De esta forma, puedes organizar mejor tu proyecto y el profesional tendrá claro qué debe entregar en cada etapa y cuándo se liberarán los fondos correspondientes.
Pero recuerda: una vez que liberas los fondos, ya no cuentas con la garantía de Workana.
Por eso, antes de aprobar una entrega y liberar los fondos, asegúrate de haber revisado el trabajo y estar conforme con lo recibido. 😉