Los proyectos de precio fijo son aquellos en los que el alcance y la estructura del trabajo deben estar claramente definidos desde el inicio.
En este tipo de proyectos, el cliente y el profesional acuerdan el precio antes de comenzar a trabajar. Workana recomienda al cliente realizar el pago una única vez, al finalizar el proyecto, una vez que el trabajo acordado haya sido entregado y revisado.
También es importante que ambas partes definan objetivos o entregables específicos, de modo que tengan una idea clara de lo que se espera del proyecto. Todos los acuerdos, cambios y detalles relevantes deben quedar registrados en el historial de mensajes del proyecto.
A medida que el trabajo avanza, el freelancer debería realizar los entregables a través del proyecto, los cuales marcarán el progreso del trabajo.
Es fundamental que el cliente y el freelancer dejen siempre bien definido el alcance, los plazos y cómo se realizarán las entregas antes de comenzar a trabajar. De esta manera, ambas partes podrán evitar posibles inconvenientes. 😉
En cambio, si no está claro qué se espera del proyecto, si es posible que haya cambios de rumbo repentinos o si deben dedicar gran parte de su semana o mes a un proyecto, es recomendable optar por una modalidad de contratación más flexible.
El cliente podrá liberar el pago una vez que el freelancer haya realizado las entregas, ya sean parciales o finales, y el trabajo haya sido revisado y aprobado.